
La medicina nuclear cardíaca utiliza trazadores y equipos especializados para obtener imágenes funcionales del corazón.
Permite evaluar la perfusión del músculo cardíaco y detectar áreas con flujo sanguíneo reducido.


Es una herramienta útil para identificar isquemia, valorar daño cardíaco y orientar decisiones terapéuticas.
Se realiza de forma ambulatoria y con seguimiento médico según los hallazgos.